con posos de vino en la ropa, la copa, el corazón y el alma,
sin fe en la clemencia y sin temor al castigo,
sin sumisión al aire, el fuego, la tierra y el agua.
Omar Jayyam Rubayat
Si puedo soñar que una vez viví en un país lejano, donde habitaban las hadas, los duendes, la magia y la credulidad de mi cara pecosa, será que todavía guardo algo de aquella libertad encadenada sólo al mundo tras la verja construida por mis padres, allí donde nada malo podía ocurrirnos nunca, donde el mayor peligro era encontrar manchas grises y rojas tiñendo nuestras rodillas.
Si puedo soñar que una vez más soy libre como un niño, encontraré un juglar que cante cómo me perdí en la inmensidad de las aguas azules del océano, cómo me ahogué sonriendo, buscando la luz radiante de la alta vela del fondo marino.