lunes 21 de marzo de 2011
A la frontera
viernes 6 de agosto de 2010
martes 18 de agosto de 2009
De vuelta
con posos de vino en la ropa, la copa, el corazón y el alma,
sin fe en la clemencia y sin temor al castigo,
sin sumisión al aire, el fuego, la tierra y el agua.
Omar Jayyam Rubayat
Si puedo soñar que una vez viví en un país lejano, donde habitaban las hadas, los duendes, la magia y la credulidad de mi cara pecosa, será que todavía guardo algo de aquella libertad encadenada sólo al mundo tras la verja construida por mis padres, allí donde nada malo podía ocurrirnos nunca, donde el mayor peligro era encontrar manchas grises y rojas tiñendo nuestras rodillas.
Si puedo soñar que una vez más soy libre como un niño, encontraré un juglar que cante cómo me perdí en la inmensidad de las aguas azules del océano, cómo me ahogué sonriendo, buscando la luz radiante de la alta vela del fondo marino.
domingo 17 de mayo de 2009
Hoy
Sólo me quedaba la hoja que llevaba trece años conmigo, esperando. El inicio de un ciclo que culmina mi vuelta desde el otro ángulo, con el aroma yermo del cambio de perspectiva.
En el ruido catenario de la violencia destrocé los zaguanes y balcones de amplio horizonte entre las hojas verdes y altas de la gran meta que soñaba, hoy revertidos en estatuas de sal que prostituyeron la postreridad, simulando ser presente abducido de la verdad de las vistas en la lejana pupila de aquella -otra- ciudad invisible. La mañana de ayer no es diferente de la próxima: sucesión constante de alquitrán y pintura en un sentido y el mismo. El punto ansiado (maldita palabra) que de incierto va tornando en rutina envuelta en cristales.
En el equipaje, en marco de foto, la tangibilidad de mi caligrafía junto con algunos -no muchos- vestigios de enciclopedias paleontológicas y memory cards que contengan nuevos marcos. Los caminos en páginas rugosas ya no resultan las metáforas bellas, por simples, o por envidia. Las piernas ya no llevan por los vados infranqueables de aguas turbias. Los ojos que ahora huelen lo que no niegan. Las manos que cuentan historias viejas.
miércoles 29 de abril de 2009
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
lunes 9 de febrero de 2009
Aviso para marineros
jueves 15 de enero de 2009
miércoles 7 de enero de 2009
Horacio. Epístulas I, XVIII, 71
Que una vez dicha, la palabra vuela irrevocable constituye el ἀρχή de la comunicación, del cultivo de la amistad, de la relación, del daño y de la felicidad. A través de un "puede" se abren caminos nuevos como los años que transcurren inexorables a nuestras querencias, y con la esperanza negada por la precaución y el miedo a no estar mañana construimos detalles y sonrisas por las que dejarse cautivar o cautivar a secas. La duda expresa siempre cierto contenido de certeza abominable en su cobardía, pero es que dudar forma parte de la idiosincrasia de los idiotas, y negar la estupidez sería, en muy buena medida, negarse a uno mismo; así como a uno no le place adolecer de su imagen en espejos más o menos objetivos, así ha de referirse como parte de su absurdo personal a sí mismo. Lo bonito de la estupidez -decía- es cuando se encuentra reiterada en rostro ajeno provocante, y de esta manera, realzada por las ganas reprimidas reproducidas de manera exacta en sus deseos más entrañados. Extrañar entrañas alienígenas debe ser de lo más idiota que me ha ocurrido nunca, pero también estaría mintiendo si incurriera en la contumacia de la mentira aseverando no pertenecer al campo de la ilusión. La ilusión es, por tanto, la suma de mi presente y futuro incierto inmediato, proyectándose en la lejanía de recordar pasado mañana pensando en el ayer, porvenir en participio presente difumado entre las almohadas de los amaneceres andaluces.
viernes 26 de diciembre de 2008
Augusta
Ahora que las piedras derruidas son recuerdos para siempre, ahora que las persianas regulan los días en noches, ahora que ayer no parece mejor que mañana, ahora que lennon forma parte de nuestra historia, ahora que tengo un book desde la perspectiva digital de los ojos que me miran más, ahora que andar entre puentes pontificando sobre diques tiene auditorio que no maldice la brusquedad, ahora que a trancas y barrancas conocemos mejor las sensaciones de la infra-sensibilitatem, ahora que los hoyuelos aparecen con la levedad de las pupilas que los reclaman, ahora que nos movemos sin la censura de los impedimentos y las modas de diseño, ahora que bajo los arcos esperamos la libertad de un nuevo yugo, ahora que las pantomimas de los antiguos nos parecen realidades de los nuevos, ahora que las columnas sin techos sostienen los cimientos de la capacidad, ahora que cap ou pas cap es parte de todo y de nada sin más, ahora que el vértigo de los años duele porque violenta la soledad, ahora que no, ahora que sí, ahora que tal vez, ahora que puede, seguro que quizás.